6.15.2008

PALABRAS DEL DECANO RAFAEL MORLA, CON MOTIVO DEL OTORGAMIENTO DEL TITULO HONORARIO AL SEÑOR LIN, BYUNG TAIK


La personalidad que vamos a reconocer hoy como profesor Honorio de la Facultad de Humanidades lleva por nombre LIN, BYUNG TAIK, y nació el 5 de enero del año 1953. Es un ser humano viviente, lleno de méritos, y del cual nuestro país se siente muy agradecido por los servicios prestados, desde la condición de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Corea, ante el Gobierno Dominicano.

Nuestro homenajeado es egresado del Departamento de Español, de la Universidad de Hankook para Estudios Extranjeros en Corea del SUR. Es, además, potsgraduado de la Universidad Iberoamericana, México, donde obtuvo un Máster en Medios de comunicación.
En cuanto a su fructífera carrera fue embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Corea ante los gobiernos de la República Dominicana, de Haití, Dominica, Antigua y Bermuda, Santa Lucía y el Gobierno de Saint Kitts y Nevis.

Las actividades que muestran sus vínculos con la Nación Dominicana, y que han sido fuente de motivo e inspiración para el presente reconocimiento, son las siguientes:

Acuerdo académico entre la Universidad Autónoma de Santo Domingo y la Universidad de Hankook de Estudios extranjeros, Corea, 30 de Junio del 2006.

Concesión de un doctorado Honoris causa al Doctor Leonel Fernández Reyna, Presidente Constitucional de la República Dominicana, por la Universidad de Hankood de Estudios Extranjeros, Corea, 30 de Junio del 2006.

Convenio Préstamo EDCF del Gobierno Coreano para el proyecto de Automatización del Sistema de Aduanas, Corea, Junio del 2006.

Acuerdo para la protección de la inversión Extrajera entre la República de Corea y la República Dominicana, Corea 2006.


Acuerdo de Cooperación entre Kist y el Parque Cibernético, Corea, Junio del 2006.
Acuerdo de Cooperación entre las Cámaras de Cuentas de la República Dominicana y la República de Corea, Octubre del 2006.

Cuando leemos todos los acuerdos y convenios firmados, más aún, cuando pasamos revista a las invitaciones y asistencia a las personalidades dominicanas que han visitado a Corea, iniciando por el Señor Presidente de la República Dominicana, concluimos, necesariamente, que el Señor, Lin Byuan taik es un artífice e impulsor de la cooperación entre las naciones dominicana y coreana. Y esto, tiene un gran significado, porque en el mundo de hoy, en gran medida pautado por la sociedad de la información y del conocimiento, no es suficiente con que nos toleremos, a veces de muy mal gusto, sino que es necesario, urgente, que todas las naciones, que todos los hombres y mujeres de buena voluntad de la tierra, se unan alrededor de nuevos ideales de cooperación, que contribuyan paulatinamente a la superación de los niveles de exclusión existente, y que, al fin, se abran las puertas de un mundo mejor para todos.

Aprender a vivir juntos constituye uno de cuatro pilares fundamentales para la educación del siglo XXI, planteados por la UNESCO. Pero, ¿cómo aprenderemos a vivir juntos, sino nos relaciones entre sí, sino conocemos la idiosincaracia y el carácter de las demás comunidades de la tierra?Hay que destacar que las iniciativas culturales desarrolladas por el señor Embajador de la República de Corea, estrecharon los vínculos de amistad entre nuestros pueblos. Ese deseo ferviente de interculturalidad se expresa en las actividades siguientes: 1. Noche de amistad dominico coreana (21 de diciembre 2006), 2. Danza coreana en el teatro nacional (31 de julio 2006), 3. Cine coreano se proyecta en Cinemateca Dominicana (13 julio 2006), Hacia una era dinámica entre Corea y República Dominicana (24 de abril, 2006), Conferencia sobre la Historia de Corea en la UASD (Santo Domingo, Marzo, 2007), Seminario de comercio e inversión entre la República de Corea y la República Dominicana (8 de diciembre 2006), Presentación en el Teatro Nacional Eduardo Brito de Música, Danza y Traje Tradicional de Corea (sep.-2006), Primera muestra de Cine Coreano, Cinemateca Dominicana, 2006).

En las últimas décadas se viene haciendo frecuente en los medios culturales dominicanos citar la famosa frase de Doctor Federico Henríquez y Carvajal: ¡Pobre América, que solo reconoce sus grandes hombre cuando ya son sus grandes muertos ¡ Obviamente, se trata de una injusticia histórica, señalada gráficamente por uno de los mas grandes dominicanos de todos los tiempos. Estoy convencido de que la sentencia del expresidente dominicano tiene validez universal. Sin embargo, los hombre y mujeres del presente, atentos a la historia, estamos en el deber de introducir correcciones, y la mejor forma es recociendo en el presente los méritos ajenos.

Reciba Usted, Señor Embajador, en la plenitud de su vida, este humilde reconocimiento, como profesor honorario de la Facultad de Humanidades, en virtud de sus méritos y aportes al desarrollo de la cooperación y la interculturalidad de nuestros respectivos países.